Internacional

El Cabo sudafricano. Flora exclusiva

12/05/2017 Autor: Alfonso Polvorinos / elecoturista.com
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Situación

Sudáfrica

Accesos

Este reportaje está centrado en la Península de El Cabo. La Reserva del Cabo de Buena Esperanza está a 1 hora en vehículo de Ciudad del Cabo. El teleférico de la Montaña de la Mesa está a 10 minutos en coche del centro de Ciudad del Cabo.

Ciudad del Cabo está bien comunicada con vuelos internacionales de varias compañías. Desde Johannesburgo hay varios vuelos directos diarios.

Highlights

No te puedes perder la vista desde la estación superior del funicular del Cabo y el Faro Nuevo. Así como cualquiera de las panorámicas desde la cima de la Montaña de la Mesa.

Cuando

De septiembre a diciembre. Coincidiendo con la primavera austral para contemplar la mayoría de la especies en flor.

Consejos

El teleférico que sube a la Montaña de la Mesa puede permanecer cerrado en los días de viento. Una vez arriba avisan una hora antes del cierre si se aproxima viento fuerte para poder descender (aunque hay un sendero bastante vertical que baja hasta la base).

En El Cabo de Buena Esperanza mucho cuidado con los babuinos pues no dudan en lanzarse a por las mochilas con comida. Incluso con bastante agresividad.

Aunque ambas visitas se pueden hacer sin dificultad por libre, si lo hacemos mediante visita guiada sacaremos siempre un mayor provecho de la excursión y se encargan del transporte, entradas, etc. Kobo Safaris es una magnífica opción (empresa de gestión española).

Los avestruces se suelen ver en las inmediaciones de la carretera inferior, que da al Atlántico (playa Maclear y alrededores).

El Cabo sudafricano es una enorme provincia que ocupa el extremo del continente negro. Paisajes de ensueño, un cabo histórico y la singularidad de una flora que os mostramos en este asomo al Cabo de Buena Esperanza y el Parque Nacional Montaña de la Mesa.

Autor: Alfonso Polvorinos

 

El Cabo es una provincia sudafricana de vastas dimensiones que ocupa el extremo sur del continente africano. Para que os hagáis una idea del tamaño, supera en 215.000 los 505.000 kilómetros cuadrados de España. Muy pocos lugares en el mundo conozco con tal cantidad de atractivos naturales pero que a todas luces escapa de la extensión de un reportaje. Tiburones blancos, pingüinos africanos, los 7 Grandes, la ruta Jardín, el mayor campo dunar del Hemisferio sur… y es sólo si nos restringimos a un área cercana a Ciudad del Cabo. El Cabo se merece pues un futuro reportaje faunístico, pero en éste queremos compartir con los lectores su principal valor natural: la flora.

Cabo de Buena Esperanza

Aparte de temido por la navegación durante muchos siglos, El Cabo de Buena Esperanza y el parque nacional de la Montaña de la Mesa (Table Mountain), al cual pertenece, es único desde el punto de vista de su vegetación. Intentaré explicarlo brevemente y de forma sencilla.

Renosteveld en flor a mediados de septiembre

La Tierra está dividida en los llamados Reinos Florales, que son seis, por presentar un mismo tipo de vegetación. La extensión es vastísima de cada uno de ellos, incluyendo continentes completos: Holártico (el más extenso. La mitad norte de la Tierra si trazamos una línea más o menos paralela al Ecuador a la altura de México, y el norte de África, de la península Arábica, India e Indochina, es decir incluye América del Norte, Europa, Asia y el Ártico), Paleotrópico (África, Índico, Indonesia y casi al completo la península Arábica, India e Indochina), Neotrópico (América central y América del Sur), Australiano (Australia), Antártico (el continente helado) y Capense (provincia del Cabo, en Sudáfrica). Ahí está la sorpresa. Es como la pequeña aldea gala de Astérix dentro del extenso imperio romano si de dimensiones hablamos.

El Reino Capense tiene apenas 7.700 kilómetros cuadrados de extensión, el 0,5% de África, pero encierra sin embargo el 20% de la vegetación del continente negro. Otro dato sorprendente: la ausencia casi total de árboles. La enorme riqueza y biodiversidad radica en las plantas herbáceas y arbustos, que forman una formación vegetal exclusiva de esta zona denominada fynbos. Esto es debido, entre otras cosas, al alto porcentaje de incendios (naturales) en verano y a que sólo llueve en invierno. Una exclusividad de los fynbos es que muchas de las especies sólo germinan si la semilla se ha sometido al calor intenso de un incendio como una muestra más de la sabia adaptación de los seres vivos a la madre naturaleza.

Existen a su vez tres tipos de fynbos en El Cabo: matorral de proteáceasmatorral de brezos y el matorral litoral, que crecen en un rango altitudinal que va desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altura.

El Cabo de Buena Esperanza no tiene parangón desde el punto de vista floral.

Estamos en la Región Floral del Cabo, uno de los 7 Reinos Florales del planeta, con casi 9.000 especies de plantas de las cuales el 70% son endémicas, sólo crecen en El Cabo. Sólo de brezos existen 600 especies diferentes (todas del género Erica). Existen las formaciones vegetales del fynbos (de montaña y costero) y el renosterveld (de montaña y costero). La más importante desde el punto de vista ecológico es el fynbos, término que deriva de la palabra afrikáner empleada para designar al “matorral fino” (fine bush), comunidad vegetal a la que pertenecen unas 7.500 de las 9.000 especies de plantas del reino floral. Está formada fundamentalmente por especies de las familias de las proteas (Proteaceae), los brezos (Ericaceae) y los restios (Restionaceae). El matorral acidófilo del renosteveld está dominado por especies de las familias Asteraceae, Fabaceae, etc. con flores compuestas como las margaritas, gramíneas y geófitas.

La Reserva del Cabo de Buena Esperanza (el célebre cabo de las Tormentas) es un magnífico lugar para disfrutar de esta singular flora. Además de la sorprendente flora del fynbos –unas 3.000 plantas en la zona, con varias especies de restios, brezos y proteas (flor nacional de Sudáfrica)-, sorprende la interesante y rara fauna que se puede observar en esta reserva natural.

El Cabo cuenta con 9.000 especies de flora

Desde la plataforma junto al restaurante Dos Océanos se pueden avistar ballenas en temporada. La superficie de la reserva abarca 7.750 hectáreas y en ella viven el avestruz, la cebra del Cabo o de montaña, el bontebok, el hartebeest rojo, el eland del Cabo (el mayor antílope africano), el babuino chacma, y un gran número de aves marinas. No es raro observar un bando de avestruces junto a la arena de la playa en zonas como Bahía Platboom o Playa Maclear.

Avestruz macho en la playa Maclear.

Casi todos los turistas que se acercan al Cabo de Buena Esperanza (una excursión muy común a 1 hora de Ciudad del Cabo), vienen buscando hacerse una foto en el emblemático faro o con el cartel que indica que estamos en el punto más meridional del continente africano (aunque en realidad es en el cercano cabo Aguhlas, no éste), algunos vienen interesándose por las ballenas francas y muy pocos por las plantas, cuando como hemos visto son su mayor singularidad natural. Sólo la subida al faro moderno (a las inmediaciones del viejo se llega caminando desde la estación superior del funicular), ya es un deleite para los sentidos florales… una opción muy interesante para conocer el fynbos litoral es caminar por el sendero que sube desde la playa de Dias al faro nuevo de Cape Point.

En la estación superior del funicular existen un par de miradores, uno en la terraza superior desde donde se domina la mencionada playa y un poco más arriba otro colgado sobre el acantilado donde se emplazan ambos faros. Además de una panorámica excepcional, la cercana pared es el hogar de una nutrida colonia de cormoranes de El Cabo y otras aves marinas.

Cormoranes del Cabo.

El parque nacional de la Montaña de la Mesa (Table Mountain).

El parque nacional de la Montaña de la Mesa se localiza en la Península de El Cabo. Es eminentemente terrestre, asociado a las zonas montañosas, aunque protege también una porción marítima la parte noroccidental y central de la península. El parque nacional Montaña de la Mesa y el parque nacional Kruger pugnan por ser el más visitado de Sudáfrica.

El protagonismo y belleza del paisaje radica en la composición geológica de estas formaciones montañosas. Se trata de rocas areniscas de color gris, resistentes a la erosión, que forma laderas escarpadas y verticales. La base de estas montañas está formada por esquistos y granitos del Cabo.

La Península de El Cabo está dividida en tres sectores y el parque cuenta con superficie protegida en los tres:

El sector norte de la península comprende la montaña que da nombre a este célebre espacio natural protegido: la Montaña de la Mesa. Se extiende desde el sur de Ciudad del Cabo, en la falda norte de la Montaña, hasta Houte Bay (Bahía de la Madera) y Groot Constantia. Encierra formaciones rocosas como los Doce Apóstoles, la Cabeza del León o el pico del Diablo. Entre sus principales atractivos se encuentra la cima de la montaña de la Mesa y el jardín botánico Kirstenbosch.

La manera más cómoda de ascender hasta los casi 1.100 m. de altitud de la Montaña de la Mesa es el teleférico, cuyo funcionamiento está sujeto a las condiciones meteorológicas. Los días de viento éste permanece cerrado. Existe una buena red de senderos. El más famoso es el sendero Hoerikwaggo que recorre las montañas del parque durante 5 días (75 km.).

Cima Montaña de la Mesa

Una vez en la cima, existen una serie de plataformas y miradores colocados en lugares estratégicos. Desde estos balcones puede disfrutarse de unas panorámicas inolvidables sobre la ciudad y la isla de Robben hacia el norte, la solitaria Cabeza del León (670 m.), Camps Bay y la hilera de cimas y riscos de los Doce Apóstoles en torno a los 800 m. de altitud. En los días despejados, la vista casi alcanza a la parte meridional de la península. La cima plana y rocosa de la montaña es el hábitat idóneo de un buen número de especies animales como el demán de roca (hyrax de roca o dassie), el klipspringer, el steenbok, el grysbok, el grey rhebok, el duiker común o la rana fantasma, pero sobre todo de especies de plantas. En la cima de la Montaña de la Mesa crecen unas 1.500 especies vegetales.

 

El sector central se extiende desde Hout Bay hasta Kommetjie y el sur de Fish Hoek, en False Bay. Entre los lugares de mayor interés está la carretera labrada en la roca y “colgada en el mar” que se abre paso hasta el pico Chapman’s y la espectacular playa virgen de Noordhoek (Long Beach). También la Reserva Natural Silvermine, una delicia floral con magnífica representación del fynbos. En los meses después de las lluvias invernales, miles de flores tapizan El Cabo.

El sector sur de la península encierra el lugar más famoso del extremo de África: el Cabo de Buena Esperanza. También Simon’s Town y la colonia de pingüinos de la playa Boulders.

Faro Nuevo en Cape Point
Teleférico Montaña de la Mesa
En el Cabo crecen 600 especies diferentes de brezos del género Erica.
Cape Point
Senda Litoral
Aves marinas en el Cabo de Buena Esperanza
Babuino Chacma

Muy cerca del Cabo de Buena Esperanza vive una de las colonias más singulares de pingüino africano –la mencionada de la playa Boulders- y en las aguas de la Bahía Walker nadan ballenas francas y tiburones blancos con los que es posible bucear. Eso os lo contaré en detalle en el próximo reportaje…

De las 9.000 especies de plantas locales, 7.000 son endémicas.

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