Bienestar en la naturaleza del Bierzo
¿Y si los médicos te recomendaran viajar a esta comarca leonesa? A tenor de la naturaleza berciana y sus propiedades terapéuticas, la ciencia les daría la razón. Y el paso de los años demuestra que no les faltan motivos: El Bierzo tiene un particular secreto de longevidad…
No es casualidad que Bierzo y Bienestar empiecen igual. Comparten las tres primeras letras y muchas sinergias.
Miles de estudios han demostrado (lo siguen haciendo cada día) que el contacto con la naturaleza es beneficioso para nuestro estado de ánimo, nuestra salud mental y nuestro funcionamiento cognitivo y, en una comarca con una superficie mayor que la provincia de Álava o la de Gipuzkoa cabe mucho bienestar y mucha naturaleza. Naturaleza de calidad, con el indicador claro de sus espacios naturales protegidos.
Una buena parte de la superficie del Bierzo está incluida en la Red Natura 2000, la mayor red de espacios naturales protegidos del mundo, y la UNESCO tiene sus señas de identidad en este territorio con la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses y el Patrimonio Mundial de la Humanidad de Las Médulas. Con tanto medio natural de primer orden ¿qué beneficios nos proporciona la naturaleza berciana?, ¿por dónde empezar?
Valle del Silencio
Altivas montañas de fuertes pendientes dibujan este valle de sugerente nombre en la Tebaida Berciana. Estamos al sur del Bierzo, donde la orografía toca con otra comarca leonesa, la de La Cabrera, y quien llega hasta aquí encuentra la cotizada cualidad que el nombre del valle evoca: Silencio.
El fluir de los arroyos, las cascadas, la brisa de montaña y el canto de los pájaros conforman un hilo musical sin parangón. Se trata de silencio natural y nuestro cerebro lo sabe. Es algo que nuestra masa gris cotiza especialmente, el necesario silencio para regenerarse y eliminar las toxinas que pueden desembocar en enfermedades neurodegenerativas. Es pues el enclave perfecto para cortar de raíz el estrés crónico y poner la red neuronal a punto, mecidos por estos sonidos de la naturaleza que son los que mayores beneficios proporcionan a cuerpo y mente. Para mejorar nuestro rendimiento cognitivo y reducir los niveles de dolor. El silencio cura y en este valle, Silencio se escribe con mayúscula.
En el Valle del Silencio se respira también la espiritualidad ligada desde siglos atrás a Fructuoso y Genadio y sus monasterios fundados en Compludo, San Pedro de Montes o Peñalba. Pero no solo. Quizá también a la magia de los trasnos y los xanines, y más concretamente a Xardón, el duende con pedigrí berciano. Sumergirse en la paz del Valle del Silencio proporciona al cerebro la oportunidad de estimular la neurogénesis en el hipocampo, de crear nuevas neuronas, algo tan importante para la memoria o enfermedades como el alzhéimer.
Este valle reduce el cortisol, mejora la cognición, impulsa la autorreflexión y la creatividad y, solo con pensar en viajar a él, produce la liberación de dopamina, la hormona del placer.
En sus laderas crecen bosques y corren alegres los cursos de agua. La cascada del Silencio, cerca de la cueva de San Genadio, o la cascada de Agua (cascada de Peñalba) son dos magníficos enclaves donde el líquido elemento es protagonista. Especialmente en primavera y en días de lluvia, cuando el agua fluye generosa y la carga de electrones en el ambiente es mayor, idónea para neutralizar los radicales libres que dañan a las células. Es en lugares como estos donde se produce la carga eléctrica ambiental negativa que nuestras células necesitan para el correcto funcionamiento del organismo. En El Bierzo el agua en movimiento es generosa y está presente casi en cada rincón. En sus ríos, en sus mil y un arroyos y en sus decenas de cascadas. La cascada del Salto del Pelgo, la cascada de los Molinos, la cascada del hayedo de Busmayor, la cascada del Gualtón, la cascada de Cantejeira, la Fervenza de Foncebadón, la cascada de Salientes o la cascada del Cervenzón son otros espectaculares saltos de agua repartidos por la orografía berciana. Siéntate frente a alguna de ellas y respira de forma consciente, notarás cómo el tiempo se detiene.
Baños de Bosque, mucho donde elegir.
Continúa respirando, estás en territorio donde la naturaleza ha hecho un gran trabajo a la hora de tapizar el territorio con distintos tipos de bosque. Sus diferentes cotas altitudinales, que van desde los 400 metros sobre el nivel del mar a montañas por encima de 2.000 metros, permiten a la flora desplegarse con toda su belleza y biodiversidad. Y en esto de las propiedades terapéuticas, de nuevo la diversidad es clave. Hayedos, robledales, encinares, alcornocales, pinares, abedulares, castañares… mucho donde elegir a la hora de darnos un baño de bosque. Si te animas a comprobarlo, puedes contactar con la guía de Baño de Bosque certificada Merche Palomino. Te acompañará en esta inmersión sensorial por la foresta. Su empresa Aquí, Ahora, Respiro, define muy acertadamente su filosofía a la hora de realizar la actividad.
Como en los mejores restaurantes, la carta es completa y variada y, en lo relativo a cartas forestales, El Bierzo es un restaurante con varias estrellas Michelín. La lista de fitoncidas, de compuestos orgánicos volátiles, es interminable, y sus propiedades no le van a la zaga. De nuevo sin prisa, aquí y ahora, respira. Al hacerlo, las coníferas te proporcionarán sus fitoncidas desinfectantes, los enebros de la miera y enebros comunes mejorarán tu actividad anticancerígena potenciando la producción de células natural killer, las hayas sus indicaciones contra las afecciones respiratorias y renales, rodearte de castaños mejorará tu salud cardiovascular, mientras las encinas y robles te nutrirán del potente antioxidante natural llamado quercetina. Cada uno lo suyo y todos en conjunto para fortalecer el sistema inmunitario, favorecer la calidad del sueño y reducir los marcadores de estrés.
De bosques saben en esta tierra berciana, con dos de ellos reconocidos recientemente como Bosque del Año en España (castañar de Soto de Villar de los Barrios en 2024 y el alcornocal de Cobrana en 2025) y algún otro que se postula a serlo. También de recuperarlos cuando el fuego golpea con fuerza. En marzo de 2026 la Asociación Bien Estar Bierzo, en colaboración con el ayuntamiento de Peranzanes y la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, organizaron una emotiva jornada de reforestación en el valle de Fornela a la que El Ecoturista tuvo el placer de asistir. Esta última acción coincidiendo por cierto con la celebración de la I Jornada MICE Rural en Castilla y León, una comunidad autónoma líder en turismo rural en España y llamada, con iniciativas pioneras como ésta, a liderar también este segmento turístico en el medio rural.
A los pies del Valle del Silencio el microclima es propicio para el crecimiento de los viñedos. No en vano, aquí se encuentra una de las Rutas del Vino de España (Denominación de Origen Bierzo), cuyas viñas se extienden por varios municipios de la zona baja de la gran hoya natural que es El Bierzo, formada por las cuencas del río Sil (Ponferrada) y del río Boeza (Bembibre).
Baño de viñedo
Y allí, entre viñedos, podemos darnos otro baño de bienestar, gracias a una de las actividades que desarrolla la empresa local Bierzo MICE. Un enclave excepcional para realizarlo es el Palacio de Canedo, referente en muchas cosas y todas ejemplares dentro y fuera de la comarca berciana. Su último proyecto: el Bosque Didáctico impulsado por la Fundación Prada, es un espacio educativo dedicado al respeto por la naturaleza con más de 6.000 árboles pertenecientes a 53 especies autóctonas diferentes.
Las cepas de mencía y godello se convierten en anfitrionas de esta actividad pensada para conectar, también desde los sentidos, con el aspecto más emocional, poniendo a las personas en el prisma central. Al verde de las hojas de parra se añade durante el otoño el púrpura, el anaranjado o el rojo intenso de las cepas de viña roja debido a cambios en su composición fenólica y la acumulación de antocianinas, lo que se emplea con fines medicinales para mejorar la circulación venosa (venotónico) y aliviar síntomas de insuficiencia venosa crónica (IVC), como la sensación de piernas cansadas y edemas.
Al final de la actividad incorporamos un sentido más: el gusto, probando los exquisitos caldos de esta bodega. A través del vino se adquieren muchas propiedades interesantes: sobre todo antioxidantes (resveratrol) para eliminar radicales libres mitocondriales, pero también antiinflamatorias, prevención del envejecimiento celular, mejora de la salud cardiovascular, beneficios cognitivos, reducción del colesterol LDL y ayuda en la relajación y en la pérdida de peso. El vino, en mayor cantidad el tinto que el blanco, estimula la producción de óxido nítrico, un vasodilatador natural.
Con las emociones A Tope que nos deja esta actividad y la empresa Bierzo MICE, que se ha convertido desde el primer momento en faro berciano en aspectos de bienestar, podemos levantar la vista hacia alguna de las montañas locales para caer rendidos ante el efecto Horizonte Abierto.
Mirando al horizonte
Son muchas las montañas de la comarca que se pueden ganar fácilmente tras una suave caminata. Algunas requieren de subidas algo más exigentes y a otras se llega incluso en vehículo, como al Alto del Morredero o a las inmediaciones del puerto de Ancares. Lo importante es el efecto Horizonte Abierto que producen. Y es que observar paisajes amplios y despejados, como los que se divisan desde estas cumbres actúa como un mecanismo de relajación neurológica que reduce el estrés y mejora la salud mental. Para la salud mental y emocional lo hace a varios niveles: la visión panorámica (o periférica) reduce la actividad cerebral asociada al estrés y calma el sistema nervioso mitigando la ansiedad mientras la visión focal descansa y se recupera, rompiendo así el ciclo de preocupación y rumiación; y el observar espacios abiertos nos ayuda a cambiar a una mentalidad enfocada a una perspectiva más amplia, lo que facilita el pensamiento creativo y la resolución de problemas.
La salud física también sale ganando. Además de reducir la presión arterial, el cambio de visión focal a periférica permite recuperarse también de la fatiga ocular ya que alternar el enfoque entre atención dirigida (focal, voluntaria) y la atención general del horizonte (la atención por defecto) ayuda a relajar los músculos oculares. En la montaña aumenta la producción de glóbulos rojos y la oxigenación de los tejidos. Por si esto fuera poco, la montaña tiene efecto antienvejecimiento y mejora la salud de la piel, la pureza del aire estimula la producción de colágeno y elastina y adquirimos un refuerzo del sistema inmunológico gracias al aire cargado de iones negativos.
Un buen puñado de estos enclaves montañosos insuflan además el sentido del Asombro, esa capacidad que tiene la naturaleza de sobrecogernos. El Asombro es algo subjetivo y puede hallarse también en lo pequeño, como una flor o un insecto, pero las panorámicas impactantes juegan sin duda con ventaja. Una apuesta segura es el mirador de Orellán, probablemente el mirador por excelencia del paisaje de cárcavas anaranjadas de Las Médulas. Quizá los romanos quedaran maravillados no solo por el oro, sino por el impacto visual del paisaje resultante de su actividad extractiva en este Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Probablemente las dos cosas.
El Asombro reduce los marcadores inflamatorios del estrés y actúa contra la depresión. Fomenta las emociones positivas al conectar con algo superior como es la naturaleza, fomenta igualmente la consciencia plena, el bienestar emocional y la perspectiva, aliviando la tristeza y el egoísmo. No acaba aquí la cuestión. Disminuye también la autoexigencia al reducir el enfoque obsesivo en uno mismo tras hacernos sentir parte de algo inmenso. Y en El Bierzo hay muchas cosas inmensas.
Asómate a la panorámica de Orellán, cambia del enfoque general al enfoque puntual de la pantalla mientras haces una foto. Antes de apretar el botón, ya estarás bajo el embrujo del Asombro y rabiosamente enamorado de Las Médulas.
Asombro también producen elementos etnográficos como las pallozas y el ambiente que las rodean. Balboa, Cantejeira, Pereda de Ancares, Chano, Campo del Agua… cuentan con algunas de las mejores muestras de estas representativas construcciones. Así como los castros que poseen, además de con emplazamientos privilegiados dominando horizontes abiertos, con un punto energético diferente al resto. Acércate al castro Bergidum, al castro de la Peña del Hombre o al maravilloso castro de Chano, en el valle de Fornela, para comprobarlo.
Observación del cielo nocturno
Aquí la contaminación del cielo brilla, pero por su ausencia. Con un cielo limpio, su observación nocturna proporciona varios beneficios directos que se pueden disfrutar a través de una actividad de astroturismo de la mano de la Asociación Astronómica del Bierzo.
La lista de bondades terapéuticas es, una vez más, prolija: el fenómeno de Fascinación Suave que lleva a la mente a un estado de calma y relajación, la alternancia saludable de atención general y atención dirigida, la mayor conexión con la naturaleza al despertar pensamientos y una perspectiva diferente sobre la vida motivado por el Asombro, la eliminación de las rumias cognitivas y el trabajo de la musculatura ocular necesario para dilatar la pupila cuatro veces más.
Y, como habrás adivinado, mirar al cielo lleva implícito también el efecto Horizonte Abierto y las sensaciones de expansión y libertad que genera. Justo lo contrario al estrés urbano.
Para el astroturismo hay una fecha marcada con trazo grueso en 2026: el Eclipse Solar Total que ocurrirá en la tarde del 12 de agosto y que es una oportunidad única para experimentar estos efectos, pero, fuera de ahí, cada noche sigue siendo una ocasión imperdible.
Cuestión de longevidad
Y todo esto que te he contado ¿funciona realmente? El Bierzo guarda además otro gran secreto que avalaría la decisión de esos médicos si te recomendasen venir aquí: el secreto de la longevidad. El Bierzo se postula a convertirse en una Zona Azul de longevidad, al estilo de las cinco Blue Zones que ya existen en el mundo: Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Loma Linda (California, EE.UU.). Por el momento ya están trabajado con sólidos argumentos en el proyecto Territorio Azul Bierzo 2030. Sus habitantes tienen altos índices de salud, una esperanza de vida muy alta (uno de cada tres llega a los 80 años), y un 60% de los municipios bercianos cuentan con vecinos centenarios.
San Facundo, un diminuto pueblo lleno de iniciativas de la mano de un alcalde especialmente sensible y volcado en la sostenibilidad, el desarrollo local y el bienestar de vecinos y visitantes, es un magnífico ejemplo de las cosas bien hechas. Un pueblo fenomenalmente integrado en la naturaleza gracias a proyectos como el soterramiento de todos los cableados (hace ya dos décadas), o la depuración del agua potable mediante el empleo de un filtro de luz ultravioleta (hace ya quince años). Esto también es bienestar.
Afirma la neurociencia que, en ausencia de estrés, el sistema nervioso parasimpático induce la ralentización de las funciones del organismo permitiendo que se recuperen las funciones vitales: el metabolismo energético, las funciones cardiocirculatorias y respiratorias, el funcionamiento de órganos y vísceras, el equilibrio endocrino y las defensas inmunitarias. Bienvenidos al Bierzo, un área natural de bienestar, un espacio sin estrés donde se vive mucho y bien.